En enero de 2007, Chris Bledsoe, un contratista de Carolina del Norte arruinado y enfermo de Crohn, se arrodilla a pedir ayuda a Dios en un bosque junto al río Cape Fear. Esa noche pierde cuatro horas, ve esferas de fuego en el cielo junto a su hijo y sus trabajadores, y despierta al día siguiente curado de su enfermedad.
Desde entonces las apariciones no cesan: orbes sobre su casa, una entidad llamada La Dama con mensajes para la humanidad, y el interés de la CIA, la NASA y hasta el Vaticano en uno de los casos más extraños de la ufología moderna.