Un extraño patrón golpea a la ciencia de EE.UU.: al menos 11 investigadores en tecnologías estratégicas (espacio, nuclear, antigravedad) han muerto o desaparecido desde 2021.
Casos como McCasland, Resza y Casias que se esfuman sin dejar rastro, y otros como Amy Eskridge que denunció ataques con armas de energía dirigida por sus investigaciones sobre antigravedad, todo esto coincidiendo con la desclasificación de archivos OVNI del gobierno estadounidense.