El 16 de agosto de 1942, un dirigible de la Marina cayó sobre Daly City, California, con la puerta abierta, la radio encendida, los paracaídas y la balsa a bordo… y sin tripulación.
El teniente Cody y el alférez Adams habían despegado esa mañana para patrullar submarinos japoneses y reportaron una mancha de aceite antes de perder contacto. Dos barcos los vieron con vida cerca de las 9; después, nadie.
La física explica el vuelo solo del L-8, pero no cómo desaparecieron dos aviadores sin pedir auxilio. Caída accidental, submarino enemigo, polizón, radar secreto, abducción: ninguna teoría cierra.