Dos hombres fueron hallados muertos en una colina de Niterói, vestidos formalmente y usando máscaras de plomo artesanales. No presentaban heridas visibles. Junto a ellos, un cuaderno con notas crípticas sobre rituales y medición del tiempo. Nunca se determinó qué ocurrió.
En 1966 una comunidad en Brasil quedó desconcertada con el descubrimiento de dos extraños cuerpos cuyas muertes se convirtieron en todo un misterio. Máscaras de plomo cubrían sus rostros, estaban muy bien vestidos y no tenían señales de heridas.