El 1 de abril de 2006, Brian Shaffer entró al Ugly Tuna Saloona, un bar de Columbus, Ohio. Las cámaras de seguridad lo registraron llegando, conversando con amigos, charlando con dos mujeres cerca de la entrada, pero nunca salió. ¿Qué pasó con Brian Shaffer?
Cientos de personas abandonaron el lugar esa noche. Brian no estaba entre ellas. Su auto seguía estacionado. Sus tarjetas, intactas. El vuelo a Miami que tenía reservado con su novia, perdido. Dos años después, alguien dejó un mensaje en el libro de condolencias de su padre fallecido: "Papá, te amo. Con amor, Brian. Islas Vírgenes."
El mensaje fue rastreado hasta una computadora pública en Ohio. Alguien había decidido jugar. Brian Shaffer nunca apareció.