En 1975, Martha Wright desaparece dentro de su auto, atrapada en un embotellamiento a la entrada del Túnel Lincoln, una de las rutas más transitadas de Estados Unidos. Sale del vehículo. Y nunca más se la vuelve a ver.
No hay señales de violencia, ni testigos, ni un cuerpo. Con los años, algunos investigadores llegaron a dudar de algo aún más inquietante: que Martha Wright jamás haya existido.